Mazatlán, Sinaloa.- Ante los crecientes desafíos emocionales que enfrentan las nuevas generaciones, representantes de las principales instituciones de educación superior en Mazatlán hicieron un llamado a transformar los modelos educativos para que la salud mental, el autocuidado y el bienestar emocional tengan el mismo peso que el rendimiento académico.

Durante el panel “El rol de las instituciones educativas en la formación para la salud mental”, moderado por Isaac Aranguré, las autoridades académicas debatieron sobre los retos detonados tras la pandemia y el contexto social actual.

Este encuentro fue presentado en el marco del Congreso Educación desde las Artes, organizado por el Instituto Municipal de Cultura, Turismo y Arte de Mazatlán a través del Centro Municipal de Artes, con apoyo de la convocatoria de Apoyo a Festivales Artísticos y Culturales (PROFEST) 2026.

En su intervención, la M.C. María de los Ángeles Arce Ibarra, directora general de la Universidad Autónoma de Occidente (UAdeO) Unidad Mazatlán, señaló que la ansiedad, la depresión y el estrés académico han aumentado considerablemente.

Destacó que en la UAdeO se ha transitado de un modelo reactivo a uno preventivo, evaluando el estado emocional de los estudiantes desde su ingreso para brindar acompañamiento integral junto con médicos, psicólogos, nutricionistas y las propias familias.

Por su parte, la M.C. Marisol Reyes, Secretaria Académica de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) Unidad Regional Sur, subrayó que el individuo no puede desvincularse de su entorno social y familiar.

Explicó que las universidades son corresponsables de garantizar espacios seguros y saludables, y enfatizó que disciplinas como el arte y las tradiciones culturales son herramientas fundamentales para reconstruir el tejido social y generar sentido de pertenencia entre la comunidad estudiantil.

En representación del ámbito privado, el Lic. Marco Antonio Ibarra Félix, director general de TecMilenio Campus Mazatlán, hizo una crítica al paradigma tradicional que premia el agotamiento o burnout como sinónimo de productividad.

Afirmó que el bienestar emocional es una habilidad que se enseña y se ejercita día a día, e invitó a redefinir el concepto de éxito profesional incorporando la empatía, la sensibilidad artística y el propósito de vida como pilares de la formación universitaria.

El encuentro concluyó con la reflexión compartida de que las instituciones no solo deben formar profesionistas competitivos, sino seres humanos capaces de cuidar de sí mismos y de su comunidad, indica un comunicado.

Al finalizar la sesión, Anabell Guzmán, directora ejecutiva del Instituto de Cultura de Mazatlán, entregó reconocimientos y constancias de participación a los panelistas a nombre de la institución organizadora y agradeció la disposición de las universidades para sumar esfuerzos en favor del bienestar de la juventud sinaloense.

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