Culiacán, Sin.- El Instituto Sinaloense de Cultura invita al público al conversatorio Crudo, cocido, descosido: apropiación y expropiación del imaginario culinario sinaloense, que se llevará a cabo el viernes 16 de octubre, a las 17:00 horas, en el Centro de Literatura del ISIC.
El encuentro propone reflexionar sobre la cocina sinaloense como una expresión cultural que trasciende el acto de alimentarse, pues en sus platillos, ingredientes y formas de preparación se conservan historias, costumbres y elementos que contribuyen a la construcción de la identidad regional.
A partir de la relación entre gastronomía, historia y cultura, los participantes abordarán el imaginario culinario sinaloense y su presencia en la vida cotidiana, las celebraciones populares, los mercados, las fondas y los restaurantes, espacios donde la cocina se transmite y se transforma de generación en generación.
La conducción estará a cargo de Julio Alberto Bernal Delgado, periodista, estudiante de doctorado en Historia, chef y autor del libro Se me reventó el barzón, dedicado a la vida y obra de Amparo Ochoa, y participarán como ponentes, Sandra Luz Gaxiola Valdovinos, profesora titular de la Facultad de Historia de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), quien ha estudiado la gastronomía sinaloense de los siglos XVII, XVIII y XIX y Juan Esmerio Navarro González, escritor mazatleco, autor del libro Gastronomía de comunión y conocedor de la cocina de mariscos, particularmente de la barra caliente marisquera.
La conversación tomará como punto de partida la relación entre alimentación y cultura, planteada por el antropólogo Claude Lévi-Strauss en su ensayo Lo crudo y lo cocido, así como las reflexiones de José N. Iturriaga en Cocina y cultura en Sinaloa. Desde esta perspectiva, la gastronomía se entiende como una manifestación cultural que permite reconocer procesos históricos, prácticas sociales y formas de pertenencia.
El aguachile, la caguamanta, el cochito tatemado, el chilorio, las enchiladas del suelo y otras preparaciones emblemáticas forman parte de un patrimonio culinario que también encuentra expresión en la literatura, el cine y las artes, terrenos desde los cuales se narran, reinterpretan y resignifican las tradiciones gastronómicas.
Con este encuentro, el ISIC abre un espacio para el diálogo y la reflexión en torno a la cocina como parte de la memoria colectiva y la identidad sinaloense, así como sobre las maneras en que sus expresiones son representadas, difundidas y apropiadas.
El ISIC refrenda su compromiso con la promoción de espacios de encuentro que contribuyan al conocimiento, la reflexión y la difusión del patrimonio cultural de Sinaloa, indica un comunicado.

