Culiacán, Sin.- A un año de su ausencia, el vacío que dejó Ernesto Barajas continua haciendo mella con su familia, en las redes sociales, pero sobre todo en la escena musical, donde gozaba de fama y éxito, gracias a sus composiciones y estilo.

Su abrupta partida dejó perpleja a la industria artística aquel 19 de agosto del 2025… parecía una pesadilla, una broma de mal gusto, sin embargo el rumor, que se expandió en las redes sociales, pronto se confirmó.

A sus 39 años de edad, Ernesto Barajas Serrano había sido asesinado con arma de fuego, al igual que su compadre Chema Quintero, en una pensión de autos en Zapopan, Jalisco.

Las redes sociales «explotaron» con pésames y lamentos de su público y de sus colegas, incluso por días fue tendencia, por su deceso.

Desde entonces nada ha sido igual, no puede haber consuelo por alguien que se fue en la plenitud de su vida, tras estar cosechando el fruto de lo trabajado… Ernesto lo logró y por eso resulta más difícil asimilarlo.

Su gusto por la música la tuvo desde pequeño en el coro de la iglesia, pero la materializó unos años después cuando formó Enigma Norteño, donde llevó el timón por 21 años junto con Humberto Pérez, “Kirri”, bajo sexto, voz.

Tuvo infinidad de éxitos por más de dos décadas, tiempo en el que también creó sus empresa Poker Music, con la que apoyó a diversos talentos, grupos, solistas, y más tarde se diversificó con su podcast Punto de Vista.

Ernesto Barajas se fue pleno, pero enfocado en el siguiente proyecto, con nuevos planes que lo llevaron a ir un paso adelante del resto.


