Culiacán, Sin.- Una noche de doble celebración, talento y excelencia artística se vivió en el Teatro Pablo de Villavicencio, donde la comunidad cultural sinaloense se reunió para conmemorar los 35 años de El Colegio de Sinaloa en el marco de las actividades por el 25 aniversario de la Orquesta Sinfónica Sinaloa de las Artes.
Con el teatro lleno, entre integrantes de la comunidad del Colegio, invitados especiales y visitantes asiduos, la velada reunió dos importantes aniversarios de la vida cultural del estado, en una celebración donde la música fue el mejor punto de encuentro.
El programa “Claroscuro del Piano”, noveno concierto de la Temporada Otoño 2026 de la OSSLA, contó con la participación del pianista Sheng Cai como solista y Gordon Campbell como director huésped, en una presentación que hizo honor a la trayectoria de ambas instituciones.
La celebración inició con un acto protocolario en el que el doctor Juan Salvador Avilés, director del ISIC, recordó los orígenes de El Colegio de Sinaloa, cuyo decreto de creación fue promulgado el 30 de noviembre de 1991, que nació con la misión de reunir a sinaloenses destacados en las ciencias, las artes y las humanidades, para compartir sus conocimientos y ponerlos al servicio de la sociedad.
Al hacer un recuento de quienes han formado parte de esta comunidad intelectual, desde sus fundadores hasta las generaciones posteriores, Avilés destacó la importancia de reconocer sus trayectorias y aportaciones.
He querido nombrarlos deliberadamente porque es justo recordar a quienes nos han dado y nos siguen dando orgullo de su trayectoria”.
Juan Salvador Avilés
A lo largo de estos 35 años, por sus filas han pasado figuras como José Luis Ceceña Gámez, Raúl Cervantes Ahumada, Jesús Kumate Rodríguez, José Ángel Espinoza Aragón, “Ferrusquilla”, Antonio López Sáenz y otros destacados sinaloenses que han enriquecido la vida académica, científica y artística del estado.
También resaltó una de las características que distinguen al Colegio: su vocación de divulgación y su presencia en universidades, escuelas, plazas públicas y comunidades, llevando el conocimiento más allá de sus espacios institucionales.
El presidente de El Colegio de Sinaloa, el escritor Élmer Mendoza, destacó que sus integrantes representan el talento de una entidad con una importante tradición intelectual y creativa.
Mendoza subrayó especialmente la labor dirigida a las nuevas generaciones, con programas que buscan despertar vocaciones científicas y mostrar a los jóvenes que la investigación y el conocimiento son caminos posibles para construir su futuro..
También habló de la presencia de los colegiados en comunidades y centros educativos, así como de su colaboración con docentes y estudiantes.
Reivindicó el vínculo de los integrantes con su tierra y sus raíces, y expresó su determinación de mantener vigente la misión del organismo: “Nosotros somos el Colegio de Sinaloa y nunca, nunca, van a ver que bajamos la cabeza”, afirmó.
Sheng Cai y Gordon Campbell, protagonistas de una noche memorable
Después de la ceremonia, la música tomó el escenario con un programa integrado por el Concierto para piano núm. 1, op. 23, de Piotr Ilich Tchaikovsky, y la Sinfonía núm. 2, op. 43, de Jean Sibelius.
Sheng Cai ofreció una interpretación magnífica, apasionada y llena de matices.
Su virtuosismo y entrega al piano cautivaron a los asistentes, particularmente durante la obra de Tchaikovsky, cuya intensidad encontró una respuesta espontánea en el público: al concluir, los aplausos y las solicitudes de encore dejaron claro el entusiasmo que había despertado el pianista canadiense.
Al frente de la OSSLA, Gordon Campbell dio una auténtica cátedra de dirección. Con precisión, sensibilidad y profundo conocimiento musical, condujo a la orquesta en una presentación que permitió apreciar tanto la fuerza del repertorio como la calidad interpretativa de sus músicos.
El resultado fue un concierto íntimo, de gran cercanía entre el escenario y la audiencia, en el que la música se disfrutó con especial intensidad.
La presencia de Campbell tuvo también un significado particular para la vida musical de Sinaloa, pues fue fundador de la Orquesta Sinfónica Sinaloa de las Artes en 2001 y una figura fundamental en su consolidación.
Así, el concierto “Claroscuro del Piano” se convirtió en el punto de encuentro de dos celebraciones: los 35 años de El Colegio de Sinaloa, institución comprometida con la divulgación del conocimiento, y el inicio de los festejos por el primer cuarto de siglo de la OSSLA, agrupación que ha sido fundamental en el desarrollo y la difusión de la música sinfónica en la entidad.
Una noche en la que la historia, el talento y la música se encontraron ante un público que, al pedir una interpretación más, expresó el mejor reconocimiento a los artistas, indica un comunicado.

