Culiacán, Sin.- “El último adiós, el último baile”, fue el título del homenaje de cuerpo presente ofrecido la mañana de este lunes al maestro Carlos Santiago Ibarra Escobar, bailarín, amigo, compañero de trabajo, y líder sindical fallecido de un infarto el pasado sábado, quien en vida fue ejemplo de entrega, pasión, disciplina y amor por la cultura mexicana.

Ante un Teatro Socorro Astol lleno a su máxima capacidad, con integrantes de la  familia Uriarte Ibarra ofreciendo un responso de danza yoreme, el féretro que contenía los restos del fundador de la compañía Proyecto Folclórico Sinaloense, fue trasladado hasta el escenario donde ya lo esperaban los miembros de la agrupación que se convirtió en una de sus más grandes satisfacciones, quienes visiblemente emocionados lo recibieron entre lágrimas y un prolongado aplauso.

Presentes en el evento estuvieron el Dr. Juan Salvador Avilés Ochoa, director general del Instituto Sinaloense de Cultura; el Secretario General del STASE, Michel Benítez Uriarte y la Mtra. Ana María Chávez, representante del Instituto de Investigación de la Danza Mexicana, A.C.

Avilés Ochoa comentó que “atendiendo los designios inescrutables de la vida, nos reunimos hoy para despedir a Carlos, cuya vida ha dejado huella en los espacios que tuvo el privilegio de habitar”.

Dijo que el mismo sábado regresaba con su grupo del Ejido Las Tinas, en Elota, y se preparaba para ir a las Fiestas de San Juan, en Ixpalino, San Ignacio, en donde su grupo estará presente honrando su memoria

La noticia de su partida repentina nos sorprendió y nos duele porque cuando alguien valioso se va de esa manera, las palabras son insuficientes para expresar el vacío que deja. Nos despedimos de un destacado bailarín cuya pasión por el arte encontró en la danza una forma de comunicar emociones, construir belleza y transmitir cultura”.

Juan Salvador Avilés

“Sobre los escenarios, compartió su talento, disciplina y sensibilidad inspirando a quienes tuvieron oportunidad de verlo y acompañarlo en su trayectoria”.

Se refirió además al docente comprometido, generoso con sus conocimientos y dedicado a la formación de nuevas generaciones, a quien sus alumnos recordarán siempre por su disposición para orientar, motivar y escuchar, así como por su  firme convicción de que la educación es una herramienta capaz de transformarnos.

Hoy también lamentamos la partida de un gran amigo, quienes compartimos con él momentos de trabajo, alegrías, desafíos y sueños, sabíamos que contábamos con una persona noble, solidaria y cercana. Su amistad fue un refugio sincero y presencia constante, y fuente de apoyo para muchos. Descansa en paz Carlos, tu legado seguirá danzando en nuestra memoria”.

Juan Salvador Avilés

El Secretario General del STASE destacó la contribución a la cultura de Carlos, al  amigo sincero, al compañero solidario y hombre de convicciones firmes y de gran calidad humana.

“Su cercanía, generosidad y disposición para ayudar a los demás dejaron una profunda huella en quienes compartieron parte de su camino”, señaló.

Reconoció su compromiso con los trabajadores desempeñándose con responsabilidad y entrega como delegado sindical, siempre atento a las necesidades de sus compañeros y dispuesto a contribuir al bienestar colectivo.

En el homenaje participaron el grupo de ex folclóricos del Grupo Sinaloense de DIFOCUR; el maestro Juan Pablo Ayón, el grupo Folclórico Huey Colhuacan, con la dirección del maestro Ricardo Manjarrez y por supuesto, su querido grupo Proyecto Folclórico Sinaloense, quienes seguirán con el legado dejado por su maestro Carlos.

Carlos Santiago Ibarra Escobar, hijo de Santiago Ibarra García y Raquel Escobar Moreno, nació en Culiacán, Sinaloa, el 12 de diciembre de 1970.

Desde su niñez inició su pasión por la danza, integrándose al grupo de danza del DIF que dirigía su padre el Doctor Santiago Ibarra García inculcándole valores de trabajo, responsabilidad, respeto y amor por sus raíces, principios que lo acompañaron durante toda su vida y fueron la base de una trayectoria extraordinaria dedicada al arte, la educación y la promoción de la cultura mexicana.

Más allá de sus logros académicos y artísticos, Carlos Santiago Ibarra Escobar será recordado por su calidad humana, como un maestro generoso, un compañero solidario y un amigo leal que supo ganarse el respeto, la admiración y, sobre todo, el cariño de quienes tuvieron la fortuna de compartir con él un salón, un escenario o un proyecto.

Descanse en paz Carlos Santiago Ibarra Escobar cuya presencia física se ha despedido ya, pero su ejemplo, su obra y su amor por la cultura seguirán danzando eternamente en el corazón de su pueblo, indica un comunicado.

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