Culiacán.- “Cartografía enferma” nació como un acto de mirar, una conversación o la observación de un paísaje, dijo Jorge Iván Chavarín Montoya, al presentar su libro, en la Sala de Formación Lectora del ISIC.
En una amena conversación con el público, el autor y docente de la Facultad de Literatura de la Universidad Autónoma de Sinaloa, explicó que antes que un libro, «Cartografía enferma», fue una libreta de viaje donde recogía detalles mínimos, pero trascendentes.

Acompañado en los comentarios por la mediadora de Salas de Lectura y estudiante de la Facultad, Karen Alicia Sainz Osuna, así como la estudiante Marian Paola Castro, el público pudo conocer un poco más del proceso creativo del autor.
Reconoció que es un escritor que deja madurar mucho tiempo sus trabajos y así fue como se conformó el libro de 75 páginas, con estas crónicas que parecen cuentos, pero que nacieron a partir de una vivencia durante sus viajes.
Chavarín Montoya, aceptó que abreva de la literatura de autores como Roberto Artl, Jorge Luis Borges y de escritores más contemporáneos como Juan Villoro y Martín Caparrós.
El evento se realizó como parte del programa “Los lectores cuentan” que cada viernes se realiza en la Sala de Formación Lectora del ISIC para incentivar la conversación en torno a la cultura en general y la presentación de libros.
Ahora, escribirá sobre Culiacán
Finalmente dijo que actualmente se encuentra trabajando un libro, en un proceso que él define como muy lento, pero constante, una serie de crónicas sobre la violencia y momentos históricos que ha vivido la capital sinaloense, Culiacán.
Chavarín Montoya, es Doctor en Educación y se desempeña como docente en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Sinaloa, en la Preparatoria Emiliano Zapata y en la Secretaría de Educación Pública.
Es ganador de la beca del Programa de Estímulos a la Creación y Desarrollo Artístico de Sinaloa durante el periodo 2017-2018.
Sus cuentos, ensayos y crónicas se han publicado en revistas como Terrario, Akáes, Fricciones, La Sombra y Timonel, y en las antologías Todos los nombres cuentan, Laboratorio de Narradores, Libro Rojo y Azules.


