Culiacán.- En el patio del Centro Sinaloa de las Artes “Centenario”, el Instituto Sinaloense de Cultura llevó a cabo una nueva sesión del ciclo Triálogos: Nueva poesía sinaloense. Autores, temas, libros, espacio dedicado a la reflexión y difusión de las voces contemporáneas del estado.
En esta ocasión, participaron como invitados los escritores Alfredo Soto Guillén y Adalberto García, bajo la conducción de la poeta Ernestina Yépiz Peñuelas, en una conversación que se articuló como un ejercicio de pensamiento colectivo en torno al presente y las rutas de la poesía en Sinaloa.
Durante la sesión, Yépiz propuso una línea de reflexión que atravesó el encuentro: la conversación como uno de los actos más humanos.
Desde esa perspectiva, el diálogo se planteó no solo como intercambio de ideas, sino como una forma de detenerse, de habitar el tiempo y de reconocer en la palabra compartida una posibilidad de celebración.
En ese mismo sentido, también se abordó la relación entre el aplauso y el amor en la poesía, cuestionando el lugar del reconocimiento externo frente a la necesidad íntima de escribir.
Así, la poesía apareció como un impulso profundamente afectivo que encuentra en la escucha y en el encuentro su sentido más pleno.
El diálogo se inscribió, además, en una tradición más amplia. La poesía sinaloense, particularmente desde la segunda mitad del siglo XX, se caracteriza por una multiplicidad de registros que van desde la recuperación del espacio regional y sus tradiciones, hasta un lirismo que dialoga con la violencia social contemporánea; así como por la tensión con los clásicos literarios, la complejización de la voz poética y la visibilización de sujetos atravesados por distintos fenómenos sociales.
En este contexto, el libro de Iván Rocha Rodelo, publicado recientemente por el Instituto Sinaloense de Cultura, se presentó como una muestra de la vigencia del género en el estado.
En diálogo con las reflexiones compartidas durante la mesa, su propuesta —al igual que las de las nuevas generaciones— transita entre la reinterpretación de los mitos fundacionales y la lectura crítica de la realidad, reafirmando a la poesía como una vía precisa para interrogar el mundo y el lugar que habitamos en él.
El público asistente participó activamente, generando un ambiente cercano que reafirma la pertinencia de estos espacios como plataformas vivas para el intercambio entre creadores y audiencias, indica un comunicado.
“Triálogos” continúa consolidándose como un espacio de encuentro para la literatura en Sinaloa, propiciando la circulación de ideas y el reconocimiento de nuevas propuestas dentro del panorama poético del estado.


