Culiacán, Sin.- Desde Mérida, Yucatán, hasta Culiacán, el trío Cut Blues llevó los sonidos del blues tradicional y contemporáneo al Teatro Socorro Astol, como parte de la programación del Festival Cultural Sinaloa 2026.

Con una interpretación que por momentos se acercó más al rock que al blues tradicional, Cut Blues ofreció una presentación cargada de intensidad y energía.
Edgar Ibarra, en la guitarra y voz; Omar Castro, en la batería, e Iván Sánchez, en el bajo, vivieron cada nota con el cuerpo entero, transmitiendo la fuerza de su música en un recorrido sonoro donde las raíces del blues se encontraron con la potencia y la actitud roquera.

La propuesta de Cut Blues combina las raíces del blues con sonoridades contemporáneas y letras en español, una apuesta por acercar este género musical a nuevos públicos sin dejar de lado a sus seguidores.
Sobre el escenario, los músicos hicieron evidente su conexión con el ritmo, las guitarras y la batería, con una interpretación visceral que invitó a sentir la música más allá de las palabras.

Uno de los momentos especiales de la presentación fue la interpretación de ¿Por qué no he de llorar?, del compositor sinaloense Fernando Valadés, originario de Mazatlán, indica un comunicado.
La inclusión de esta pieza conectó la propuesta musical del grupo yucateco con la tradición de la canción popular sinaloense, al recordar la obra de uno de los compositores que llevaron la música de la región a otros escenarios de México y Latinoamérica.

La agrupación también llegó a Culiacán con “No es normal”, sencillo lanzado este año. Con este trabajo, Cut Blues continúa desarrollando una identidad propia dentro de la escena independiente, mediante composiciones que exploran las posibilidades del blues en español.
La presentación formó parte de las actividades del Festival Cultural Sinaloa 2026, organizado por el Instituto Sinaloense de Cultura (ISIC), que reúne propuestas musicales y artísticas de distintas procedencias para acercarlas al público sinaloense.

Con su paso por el Teatro Socorro Astol, Cut Blues sumó al encuentro cultural una propuesta que cruzó geografías y tradiciones musicales, con una interpretación intensa y roquera que mostró cómo el blues puede transformarse al dialogar con el idioma y las referencias culturales de México.

