Mazatlán, Sinaloa.- La noche del pasado domingo, el histórico Teatro Ángela Peralta se convirtió en el escenario de una profunda catarsis corporal y visual con la presentación de la coreógrafa francesa Leïla Ka y su primera obra grupal, Maldonne.

Este evento formó parte de la programación del Festival Cultural Sinaloa 2026, con el apoyo del Instituto de Cultura de Mazatlán.

La puesta en escena llegó a la ciudad como parte del Circuito Cervantino y ofreció al público una reflexión sobre la feminidad, la libertad y la resistencia de las mujeres.

La velada reunió a un público entusiasta y receptivo; destacó de manera especial la presencia de alumnos y maestros de la Escuela Profesional de Danza de Mazatlán, además de la concurrencia general que llegó al recinto para atestiguar la potencia escénica de la creadora emergente y las bailarinas que la acompañan en la obra.

Entre el silencio, la respiración y la fuerza coral

Maldonne —cuyo significado evoca un descuido o malentendido, pero que en la pieza se transforma en un grito de rebeldía femenina— atrapó a los asistentes desde su primer instante. La obra abrió de manera imponente.

La atmósfera inicial estuvo dominada por el silencio y el ritmo marcado por las respiraciones de las cinco bailarinas en escena. Suspiros, quejas y sollozos silenciados sirvieron como partitura orgánica, un compás acelerado y cortante que reflejaba la tensión antes de las caídas colectivas e individuales de las intérpretes.

A lo largo de los 60 minutos de duración, la propuesta corporal y sonora evolucionó de forma impactante. La música desempeñó un papel fundamental en el desarrollo de la coreografía.

Entre las piezas que acompañaron la danza destacaron “Dance Me to the End of Love”, de Leonard Cohen; “Je suis malade”, en la interpretación de Lara Fabian; y “El invierno”, concierto para violín en fa menor, RV 297, perteneciente a Las cuatro estaciones, del compositor Antonio Vivaldi.

Estas composiciones contribuyeron a intensificar la carga emocional de las escenas y a enriquecer la experiencia del público.

Con la colaboración artística de Jane Fournier Dumet y la participación de las intérpretes (en rotación) Justine Agator, Adèle Bonduelle, Océane Crouzier, Mariana Faria, Myrto Georgiadi, Ghebache, Lise Messina y Flore Ruiz-Moiret, la obra condujo a los espectadores por un viaje de emociones intensas, en el que el movimiento corporal se convirtió en un vehículo para expresar sentimientos, cuestionamientos y anhelos de liberación.

A través de una sucesión de escenas y el uso de distintos atuendos, “Maldonne” construyó un universo visual en constante transformación. Su ritmo cambiante exploró la fragilidad, la rebeldía y el deseo de libertad, abordando la complejidad de la experiencia femenina desde una perspectiva profundamente humana.

Esta obra de danza contemporánea y urbana en la que afloran la rabia, el cansancio, el llanto y la fragilidad, pero nunca la resignación, ha recibido un amplio reconocimiento internacional, incluida su destacada nominación al Premio Internacional de Danza 2025, en Sadler’s Wells, Londres, indica un comunicado.

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