Mazatlán, Sinaloa.- El encanto del cielo nocturno y la quietud del lago, se unieron a la gran pantalla para regalar una noche inolvidable a decenas de familias que en medio de un agradable ambiente familiar, se dieron cita este viernes en el Parque Central para inaugurar el programa “Cine en el Parque”.

Impulsada por el Instituto Municipal de Cultura, Turismo y Arte de Mazatlán a través del Centro Municipal de las Artes (CMA), esta iniciativa busca transformar los espacios públicos en puntos de encuentro, arte y sana convivencia para los mazatlecos y visitantes.
Durante la apertura, Julio Recinos, coordinador del Cinematógrafo del CMA, expresó su profundo agradecimiento a las familias por responder con tanto entusiasmo. Asimismo, recordó que cada función será gratuita.

Para dar inicio a este ciclo, la gran pantalla iluminó el entorno con la proyección de Valentín (también conocida como El sueño de Valentín), una emotiva obra del director Alejandro Agresti ambientada en el Buenos Aires de 1969.
La película narra la historia de Valentín, un niño inteligente y observador, con una madurez sorprendente, que debe afrontar la ausencia de sus padres.

Ante esta situación, se refugia en su imaginación y se plantea dos grandes metas: convertirse en astronauta y encontrar a su madre.
Con cada escena los asistentes reflexionaron sobre el poder de la imaginación y la esperanza frente a la adversidad, recordándonos que los sueños más grandes siempre encuentran un camino para florecer.

La familia unida en torno al arte cinematográfico
La respuesta de la comunidad mazatleca no se hizo esperar y contribuyó al exitoso inicio de Cine en el Parque.
Kenia Pacheco compartió su entusiasmo al destacar lo valioso que resulta contar con espacios ideales para disfrutar en familia.

Me parece muy bonita iniciativa, en la cual pueden participar muchas personas, principalmente los niños. El lugar que eligieron me parece espectacular; invito a toda la gente para que disfruten este tipo de eventos”.
Arturo Lizárraga
Por su parte, el pequeño Emiliano Aranda (de 10 años) describió la experiencia como «muy chido», extendiendo una invitación abierta a otros niños y familias para sumarse, vivir la magia del cine y regalarse momentos lejos del celular, indica un comunicado.

